¿Puede curarse el moquillo canino? Conoce más esta grave enfermedad

Llevar a la mascota a su vacuna anual se ha convertido en un hábito para muchos dueños. Lo curioso es que muchos ni siquiera se dan cuenta de que, con esta actitud, están protegiendo al animal de una serie de enfermedades graves e incluso fatales. Uno de ellos es el moquillo. Pero, ¿el moquillo canino tiene cura?

Todo sobre el moquillo canino

¿Qué es el moquillo canino?

El moquillo es una enfermedad viral causada por el virus CDV, o Virus del Moquillo Canino. El moquillo canino, altamente contagioso, afecta principalmente a cachorros u otros perros con sistemas inmunológicos debilitados. 

Una vez dentro de los perros, el virus puede atacar los sistemas nervioso, respiratorio y gastrointestinal. Esto puede desencadenar el moquillo canino con síntomas que van desde cambios en la piel hasta problemas neurológicos. 

Aunque el virus no afecta a todos los perros por igual, el moquillo es una enfermedad muy grave. Además, incluso puede llevar a la mascota a la muerte, dependiendo de su estado de salud. 

¿Cómo se transmite?

El moquillo es causado por un virus cuya transmisión se produce principalmente a través del aire. Otras formas recurrentes de contagio son a través del contacto con las secreciones nasales de animales enfermos, así como mediante el uso de objetos contaminados, como bebederos y bebederos. 

A diferencia del parvovirus, que puede permanecer en el medio ambiente durante meses, el virus del moquillo sobrevive solo unas pocas horas fuera del cuerpo del perro en la superficie. 

Aun así, se recomienda mantener limpios el entorno y los accesorios del cachorro. Recordando que el cuidado se redobla con los perros que asisten a guarderías, parques, entre otros lugares con aglomeración de mascotas. 

Síntomas: las cuatro formas

El moquillo es una enfermedad que puede manifestarse de manera muy diferente de un perro a otro. Esto se debe a que, si bien a los perros sanos les puede resultar más fácil expulsar al agente invasor, otros, como los cachorros y los perros debilitados, tienen dificultades. 

Debido a que afecta a diferentes sistemas del cuerpo de la mascota, el moquillo presenta diferentes síntomas, según la forma de la enfermedad:

  • Forma cutánea: bolitas con pus, principalmente en abdomen, patas y hocico;
  • Forma digestiva: vómitos y diarrea;
  • Forma respiratoria: tos, neumonía, secreción nasal y ocular,
  • Forma nerviosa: temblores, falta de coordinación motora y convulsiones.

Es una enfermedad progresiva que puede progresar de la forma cutánea a la nerviosa, y no todos los perros pasarán por las cuatro etapas. En caso de sospecha de moquillo, evite el contacto de la mascota con otros perros y busque un veterinario urgentemente.

¿Puede curarse el moquillo?

El diagnóstico de moquillo puede realizarlo un veterinario. “Si se sospecha la enfermedad, puede solicitar pruebas de laboratorio y de imagen para evaluar problemas secundarios”, explica la Dra. Renata Alves, veterinaria de la clínica Seres do Alto da Boa Vista, en São Paulo.

“Cuando se confirma la enfermedad, el tratamiento se realiza con el objetivo de hacer más cómoda la vida de la mascota, porque el moquillo no tiene cura. Además de fortalecer su sistema inmunológico para que pueda combatir las infecciones secundarias producidas por esta enfermedad ”, completa el veterinario. 

El pronóstico de la enfermedad, sin embargo, es bastante reservado, dada la alta tasa de mortalidad de la enfermedad. 

En resumen: el moquillo canino no tiene una cura específica, solo tratamientos de apoyo. En algunos casos, sin embargo, es posible fortalecer el cuerpo de la mascota hasta el punto en que pueda combatir la infección y sobrevivir.

¿Cómo proteger al perro del moquillo canino?

Como habrás notado, el moquillo canino en perros es incurable y es una enfermedad muy grave. Afortunadamente, ya existe una vacuna para proteger a tu hijo de cuatro patas. En este sentido, es muy importante administrar la vacuna al perro desde cachorro, después de los 45 días de vida. 

Si se preguntaba si el moquillo es curable, es importante saber que la vacuna que protege contra el moquillo debe administrarse en tres dosis, con un intervalo de 20 a 30 días entre cada una. Antes de eso, evita salir con el perro , especialmente a lugares donde haya otros animales presentes. También limpia muy bien los ambientes y accesorios que utiliza la mascota.

Una vez que se completa el protocolo de vacunación inicial, el refuerzo debe realizarse anualmente, de acuerdo con las pautas del veterinario. Recordando que, para que sea eficaz, la vacuna aplicada debe ser de buena calidad y almacenada a una temperatura adecuada.